martes, 8 de diciembre de 2015

Proyecto Comunitario (TECHO): Reflexiones y Comentarios Personales

El pasado 29 y 30 de noviembre de este año, realizamos el gran proyecto comunitario, junto con TECHO, sobre la ampliación y mejoramiento de la sede social del campamento de Coliumo Bajo ubicado en Talcahuano, Chile. Este proyecto era el que estaba ligado al de la postreton y sin duda se concretó con gran éxito. En primera instancia hay que mencionar, que este proyecto tuvo varias fases para concretar ya que era en sí, la construcción de una sede (casa) en un sector de la población que lo necesitaba, por lo cual, tuvo algunos meses de planificación con respecto a la estructura que debía llevar, la recaudación del dinero necesario para el financiamiento de los materiales que se utilizaron y además, el gran recurso de mano de obra para la construcción, viniendo por parte de el voluntariado de TECHO y nosotros, alumnos de 3EM del colegio Saint Johns. Teniendo esto en cuenta, la división de los días a trabajar fue en base a los cursos que se componían por parte de mis compañeros, por lo tanto, a mi curso, se le organizó para trabajar en esta construcción los días ya mencionados. 

Ahora, creo que me faltan palabras para poder decir toda la experiencia grata y magnifica que logre vivir en esos dos días de trabajo arduo junto a mis compañeros. En definitiva al ir construyendo partes de la sede, concretando ideas con mis compañeros, participando en una colaboración mutua entre todos, y más aún, compartiendo con la gente misma que vive en el campamento, sin duda, deja sin palabras a cualquiera que tenga una experiencia similar. Tengo que admitir que en un inicio, mas o menos en las planificaciones del proyecto, no tenía mucha motivación para realizar el proyecto en sí, pero esa mirada mía cambió rotundamente al pasar el tiempo y al momento de trabajar, puesto que, sentía la verdadera necesidad del mejoramiento y ampliación de la sede misma, sentí la necesidad de las personas que vivían en esa comunidad, lo que me llevó a una motivación intrínseca gigantesca para continuar con el trabajo, e incluso, querer quedarme más días para seguir trabajando en esta construcción. También fue muy grato compartir esta experiencia con mis propios compañeros de curso, porque sentí una unificación gigantesca hacia un único objetivo, que todos nosotros nos dispusimos a concretar, e incluso, al notar que nos faltaba más tiempo, sentí esa desesperación y motivación de todos para terminar lo que se nos había asignado en esos dos días, e incluso en tratar de avanzar más allá de lo que se nos había propuesto. Por otro lado, en lo que respecta a la construcción, fue algo tan impresionante el poder plasmar las ideas de los planos de la sede a tamaño real, lo que me entregó una inmediata perspectiva sobre lo que podíamos hacer como personas y lo que herimos capaces de concretar entre un curso de apenas 17 años. 

Finalmente, tengo que decir que la experiencia en si, marcó un gran recuerdo en mi persona que creo que nunca se me olvidará, este recuerdo sobre esta ayuda que generamos entre varios permitirá que varias personas puedan tener una lugar óptimo para sus reuniones sociales ó incluso para celebrar muchas cosas entre la comunidad. Sin duda, hasta el momento ha sido una de mis más grandes experiencias a nivel personal que me permitió desarrollar habilidades tanto de construcción como una mejor visión sobre la realidad que muchos viven a cada día, como esta realidad puede ser muy distinta a la de otros, y por sobre todas las cosas, ser capaz, mas todavía, de presenciar que todas las personas como iguales sin considerar nada, todos somos humanos, y que debemos respetarnos sin cuestionarse cosas o criticar o jugar, porque incluso, a veces, nos llenamos de prejuicios que resultan dañinos para nuestra propia persona. 

Sin más que decir, a continuación se presentan algunas imágenes de la experiencia:












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